El plantel de Patronato de Paraná fue agredido a golpes por un grupo de simpatizantes del club tras la dura derrota por 3 a 0 ante Colón, en la fecha 25 de la Zona B de la Primera Nacional.
El episodio se produjo la noche del sábado en el estadio Presbítero Bartolomé Grella, adonde el plantel llegó en micro y donde los jugadores debían retirar sus pertenencias antes de volver a sus casas.
Según la reconstrucción de los hechos, un grupo vinculado a la barra brava del club esperó a los jugadores en las inmediaciones del estadio y los increpó por el mal presente futbolístico del equipo. La situación derivó en agresiones físicas que dejaron a varios integrantes del plantel con golpes, traumatismos y cortes.
Ante la gravedad de los incidentes, debió intervenir personal de la División Investigaciones de la Policía de Entre Ríos, que se hizo presente en la sede del club para relevar información y trabajar sobre las cámaras de seguridad de la zona. Algunos testigos afirmaron que parte del grupo agresor portaba armas de fuego, aunque ese extremo no fue confirmado oficialmente. Los jugadores más afectados debieron ser trasladados a centros de salud para su atención. Hasta el momento, ni la dirigencia del club ni los futbolistas agredidos se pronunciaron públicamente sobre lo ocurrido, y el caso quedó bajo investigación de las autoridades.
“Fueron alrededor de 10 o 12 personas”
En diálogo con el programa Algo que Decir de AIRE, el comisario inspector Juan Pablo Claucich, subjefe de la Departamental de Paraná, brindó precisiones sobre cómo se suscitaron los hechos y el avance de la investigación.
El accionar de los agresores y las víctimas
Según explicó la autoridad policial, el episodio ocurrió de manera simultánea al arribo de la delegación. «El ingreso de estas personas se produce inmediatamente ingresado el colectivo que trasladaba al plantel de jugadores en tres o cuatro vehículos. Ingresan inmediatamente después del micro, bajan de los autos y se dirigen inmediatamente a alguien que repara a los jugadores por el último resultado obtenido», detalló Claucich.
Consultado sobre la cantidad de involucrados, el funcionario aclaró que se trató de un grupo reducido de hinchas: «Estamos hablando de simpatizantes, no puedo establecer que fueran barras, alrededor de 10 o 12 personas».
Durante la irrupción, los futbolistas Alan Sosa y Facundo Díaz sufrieron las agresiones directas a la vista del resto de sus compañeros. «No hubo espacio para que los dos jugadores agredidos quedaran completamente solos. La agresión se produce enfrente de todo el plantel», puntualizó.
Avances judiciales y modificaciones en los operativos de seguridad
Respecto a las medidas legales en marcha, Claucich confirmó que la causa está en manos del fiscal en turno, el doctor Martín Abrandt. Si bien precisó que «por el momento no» hay personas detenidas ni identificadas formalmente, remarcó que existe material clave en análisis: «Hay cámaras en el lugar y está todo siendo materia de análisis (…). Está trabajando personal de la Dirección General de Investigaciones en el relevamiento de material fílmico y recabando testimonios».
En cuanto al despliegue de seguridad, el subjefe reconoció que no es habitual la presencia policial cuando los planteles regresan de jugar fuera de su ciudad. Sin embargo, el hecho obligará a ajustar la prevención: «Habitualmente no sucede, no hay presencia policial por lo general a la vuelta del plantel cuando juega de visitante. Por estas situaciones que se dieron lo vamos a tener que implementar».
Finalmente, el comisario inspector señaló que, si bien existía cierto malestar por la racha deportiva, no se habían registrado episodios violentos de esta magnitud. «Inconvenientes, ninguno. Simplemente el malestar de los simpatizantes por los resultados. Pero no se había manifestado con esta magnitud hasta anoche», concluyó.
Aire de Santa Fe Foto: Gabriel Obelar
