Hoy hay elecciones en Echagüe, pero la actual CD decidió antes del comicio vender la plaza de Liga Argentina de Básquet

ESPECIAL por Francisco «Pancho» Calderón Director de Cuestion Entrerriana

Hoy hay elecciones en Echagüe, pero la actual CD decidió antes del comicio vender la plaza de Liga Argentina de Básquet
La dirigencia decidió desprenderse de los derechos deportivos y concentrar recursos en formativas y torneos de la APB y la Federación Entrerriana.

La Asociación de Clubes (AdC confirmó de manera oficial que el Atlético Echagüe Club de Paraná puso a la venta su plaza en la Liga Argentina de Básquet, la segunda categoría del básquet profesional a nivel nacional. Lo paradójico es que la determinación se tomó días antes de las elecciones en tan señera institución.

Lógicamente, la noticia genera un fuerte impacto, no solo considerando que la entidad de la capital provincial fue un animador constante de las competencias de elite, y uno de los clubes fundadores e impulsores históricos de la Liga Nacional de Básquet (LNB), sino que causó estupor la forma de conocerse tan drástica medida.

Fue la Asociación de Clubes de Basquetbol, mediante un comunicado, la que oficializó tan triste pronunciamiento ni siquiera adelantado por la actual dirigencia que, evidentemente, analizó la coyuntura “puertas para adentro” sin siquiera esperarse la Asamblea de este sábado donde se podría procederse a un debate más amplio y participativo.

Con esta sentencia asumida, repetimos… sin ser sometida a una evaluación societaria masiva y de todo el ámbito basquetbolístico paranaense, el legendario estadio “Luis Butta” apaga sus luces para las grandes citas del baloncesto profesional.

Es obvio recalcar que, el desenlace es el resultado de un proceso de ahogo económico y financiero que forzó a “alquilar” la plaza como reglamentariamente lo permite la AdC, sin embargo ese lapso no fue tomado a la vez para crear el espacio, el ambiente ideal para estudiar todos los caminos posibles para continuar y aún más, ser mejores.

Por ello, no responsabilizamos exclusivamente a quienes hasta hoy, normativamente hablando, rigen los destinos de tan histórico club. Fueron dos años en los que, más allá de cualquier especulación directriz, pudo estudiarse cómo continuar participando sin comprometer el patrimonio a raíz de los costos prohibitivos de logística, traslados y mantenimiento de una estructura de esta índole en un complejo contexto de país.

La cesión temporal de la plaza a Tomás de Rocamora, de Concepción del Uruguay, permitió que el cupo permaneciera dentro de la geografía de Entre Ríos, no obstante, el período, insistimos… no fue aprovechado para reordenar el proceso de gestión, coordinación, planificación, y/o estrategia administrativa.

Rumores hubo… Charlas de café, de esquinas, o “a escondidas…” en diversos rincones paranaenses, sobraron… Pero en DOS AÑOS no nos enteramos de un cónclave, de una reunión, de un MOVIMIENTO que avizorara interés por mantener la plaza.

El club solo promocionó su apuesta de reestructuración del básquet amateur. No hubo una convocatoria pública a evaluar, y/o considerar si había opciones válidas, congruentes para no llegar a este infausto fin. Y si la hubo, no se realizó por los canales masivos pertinentes. Y bien vale la pena consignar… Sobre las “elecciones” de este sábado tampoco se sabe mucho… Silenzio Stampa Oficial pero también de una supuesta Oposición de la que nada concreto se sabe…

Y el epílogo duele por todo lo que vivimos junto a Echagüe. Lógico… el profesionalismo argentino en todas sus disciplinas atraviesa por una delicada instancia, y los clubes amateurs sufren aún más la endeble economía de un país donde se ha priorizado desde el Gobierno cuidar lo macro y ser indiferente a lo micro (el día a día del Pueblo y sus instituciones…).

No obstante, extraña, causa estupor que horas antes de una elección y/o renovación de autoridades, se conozca esta determinación, que deja la sensación íntima de haberse adoptado sin conceder lugar a “cabildeos” de sus asociados.

Hubo dos años “de gracia” para meditar, indagar, revisar pro y contras, sin siquiera un comunicado profundo, minucioso, concienzudo, riguroso y detallista del por qué “sí” o por qué “no” a la Liga.

Este desenlace atribula, consterna. Y volvemos a cuestionar el modo, la forma de enterarnos… Tan rígido, rudo, estricto, insensible. Pudo haberse comunicado de otra manera.

En época de redes sociales, donde se “invierten” marketineras tácticas para publicitar hasta tes bingos o ventas gastronómicas, no se le dio espacio a debatir ideas inherentes a cómo no renunciar a lo que tanto prestigio le dio a la institución… Un despropósito… Una pena. Tristeza no tiene fin.