Con un despliegue imponente, guiños personales y un recorrido por toda su carrera, la cantante colombiana convirtió la playa de Río de Janeiro en una fiesta multitudinaria.
El megaconcierto de Shakira en la playa de Copacabana se transformó en un evento histórico. Más de 2,5 millones de personas —según estimaciones— colmaron la costa carioca para ver a la estrella del pop latino en un show gratuito que combinó tecnología, emoción y una conexión total con el público.
La noche comenzó con una impactante previa: bajo la luna llena, un espectáculo de drones dibujó en el cielo la figura de una loba —símbolo de la artista— y mensajes dedicados a Brasil. Minutos después, y tras más de una hora de demora atribuida oficialmente a “problemas personales”, Shakira apareció en escena vestida con los colores brasileños y abrió el show con “La Fuerte”.
El escenario, de 1.345 metros cuadrados y acompañado por 16 torres de sonido, estuvo a la altura de la convocatoria. Desde poco después de las 23, la artista inició un recorrido por sus distintas etapas musicales ante una multitud que no dejó de acompañar cada canción.
El arranque continuó con “Girl Like Me”, donde dejó atrás el vestuario inicial para lucir un top verde y una mini rosa con brillos, reforzando el clima festivo. Más tarde llegaron “Estoy Aquí” y “Las de la intuición”, enlazadas en versiones renovadas que combinaron nostalgia y energía electrónica.
“MILLONES DE ALMAS JUNTAS”
Uno de los momentos más celebrados fue cuando la cantante se dirigió al público en un portugués fluido. Recordó su primera visita a Brasil a los 18 años, durante la gira de Pies Descalzos, y fue ovacionada.
“Es mágico pensar que estamos acá, millones de almas juntas”, expresó. Luego reforzó su vínculo con el país: “Brasil, te amo”, desatando una ovación masiva.
La relación de Shakira con Brasil es larga: se presenta allí desde 1996 y eligió Río para inaugurar en 2025 su gira Las mujeres ya no lloran, la primera en siete años y que ya rompió récords de recaudación para un artista latino.
El Día
